Una llamada telefónica mientras discutía con aquel individuo por otra línea.
La situación se vuelve cada vez más densa y difícil. Todo se viene abajo y pierdo el recuerdo al momento de escuchar las ensordecedoras palabras suyas retumbando en mi corazón, el único símbolo que muestra que las esperanzas se esfumaron y solo queda la deserción:
“Quiero estar sola...”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario